Descubre 10 curiosidades sobre la vida y la obra de Carmen Conde Abellán.
Poeta, narradora, ensayista, dramaturga y autora de literatura infantil, su nombre quedó inscrito en la historia al convertirse, en 1979, en la primera mujer académica de número de la Real Academia Española (RAE). Este hecho simbolizó la apertura de una institución que, hasta entonces, había sido exclusivamente masculina.
1. La primera académica de la RAE y mucho más que eso
Carmen Conde es una de las mujeres más importantes de la historia literaria española. No solo porque fuera la primera académica de la RAE. También porque detrás de esta figura hay una escritora y una docente brillante, además de una feminista comprometida y activa.
Pero a pesar de todo esto, del sillón en la Real Academia de la Lengua, de tener una bibliografía amplísima como escritora, de haber realizado cambios en la educación española que se mantienen hasta la actualidad y de haber promovido y trabajado por la igualdad de género.
Esta escritora sigue siendo una gran desconocida para el público y, de hecho, es muy raro que la encontremos en los libros de texto o incluida en la nómina de autores de la generación del 27, a la que ella perteneció.
2. De Cartagena al mundo: los orígenes de una escritora adelantada a su tiempo
Carmen Conde Abellán nació en Cartagena un 15 de agosto de 1907. Sus primeros años los pasó a caballo entre esta ciudad murciana y Melilla (donde residió de 1914 a 1920).
Ya desde pequeña mostró una gran afición por la lectura y la escritura. Pero nadie aventuraba que esta obsesión por los libros acabara en una sólida vocación literaria y en una prolífica carrera como escritora (cultivó poesía, prosa, teatro y ensayo).
3. Empezó a publicar con 15 años
Sus primeros escritos los publica con tan solo 15 años y a partir de aquí se convertiría en colaboradora de la prensa local y de diversas revistas.
Con 22 años publica su primer libro La lectura y tres años después un entremés titulado A los acordes de la pavana, con el que obtuvo el primer premio en los Juegos Florales convocados por la Asamblea Local de la Cruz Roja de Albacete.
4. Una maestra que revolucionó la educación española
En general, la vida de Carmen Conde es una vida dedicada a la literatura y la docencia. Fue maestra en la escuela rural de El Retén y con las vivencias de este periodo escribe Por la escuela renovada, con once capítulos claramente divulgadores.
También fue profesora de Poesía y Novela Española Contemporánea en el Instituto de Estudios Europeos y en la Cátedra Mediterráneo de la Universidad de Valencia en Alicante.
5. Un matrimonio peculiar: Antonio Oliver y Carmen Conde
En 1931, se casó con el poeta Antonio Oliver Belmás y, aunque este no fue un matrimonio apasionado, sí que fue productivo en cuanto a colaboraciones literarias y proyectos culturales.
Así, por ejemplo, la pareja fundó la Universidad Popular de Cartagena, con la intención de mejorar la formación de las clases populares. También crearon el Archivo Semanario de Rubén Darío en la Universidad de Madrid.
Pero a pesar de que el matrimonio parecía remar a la vez en lo referente a cuestiones culturales, Oliver se mostraba cansado de las ideas feministas de su mujer y de la relación que esta mantenía con otras mujeres, como por ejemplo, con Ernestina de Champourcín o Amanda Junquera.
Antonio Oliver fallecería en 1968 y su muerte está presente en las obras A este lado de la eternidad (1968) y sobre todo en Réquiem por nosotros dos.
6. La increíble historia del Archivo de Rubén Darío
La creación del archivo tiene una curiosa historia; un 13 de mayo de 1956 el matrimonio, junto a tres alumnos de Oliver viajaron a Navalsauz (Ávila), donde vivía Francisca Sánchez, «la princesa Paca», última mujer de Rubén Darío.
Francisca, a quien el poeta nicaragüense había enseñado a leer en su juventud, conservaba el archivo del autor. Deseaba trasladarse a Madrid, pero su situación económica no se lo permitía. Fue entonces cuando Conde y Oliver intercedieron ante las autoridades, logrando que le concedieran una vivienda en la capital y una pensión vitalicia a cambio de donar al estado el valioso archivo del poeta.
7. Una feminista incansable en tiempos difíciles
El feminismo fue algo que definió a Carmen Conde hasta su muerte en 1996. No solo fue asidua al feminista Lyceum Club de Madrid (en el que se daban cita Las Sinsombrero), también mantuvo una estrecha relación con otras compañeras de generación muy activas en la lucha por la igualdad de género, como fueron la argentina Berta Singerman, Concha Méndez, Maruja Mallo, Ernestina de Champourcín o también Gabriela Mistral; esta última en 1943 le prologó Júbilos, libro que le ilustraría su también amiga, Norah Borges.
En general, la escritora siempre fue una gran defensora de causas republicanas, sociales y feministas. Fue una activista convencida, que incluso en momentos como la guerra civil española, aprovecharía su trabajo como docente para continuar luchando por la igualdad y la educación. También dio clases a adultas analfabetas en la Casa de la Mujer de la Agrupación de Mujeres Antifascistas en Murcia.
8. El gran amor de su vida, Amanda Junquera
En la vida de Carmen Conde hay dos mujeres que le dejan una profunda huella: Ernestina de Champourcín y Amanda Junquera.
Con la primera mantuvo una relación sentimental que acabó cuando Ernestina se ennovió con el poeta Juan José Domenchina, secretario de Azaña. Aunque sabemos por la correspondencia entre ambas que Ernestina le proponía que se fugaran juntas.

De Amanda podemos afirmar que fue el gran amor de su vida y que mantuvieron una relación desde 1936 hasta la muerte de esta en 1986. Una vez más, la correspondencia nos permite hablar de la magnitud de los sentimientos que abrumaban a ambas mujeres. Días antes de que muriera Amanda, la poeta anotaba en su diario: (T)oda la noche sin dormir, llorando por Amanda. Estoy deshecha.
Este amor también fue fuente de inspiración, vemos su influencia en trabajos tales como Mujer del edén. Aunque, quizás, el poema Premonición sea donde mejor veamos esta relación de 50 años.
libros que te pueden interesar

Epistolario Carmen Conde – Amanda Junquera (1936–1978)
Tapa blanda – 10 mayo 2021

Poemas a Amanda
Tapa blanda – 21 enero 2021
9. Cuando rompió el techo de cristal de la Real Academia Española
Carmen Conde ingresó en la Real Academia Española (RAE), donde ocupó el sillón K en sustitución de Miguel Mihura. Pronuncia su discurso de ingreso el 28 de enero de 1979 y este se titula Poesía ante el tiempo y la inmortalidad, en el que otras muchas cosas decía:
«Vuestra noble decisión pone fin a una tan injusta como vetusta discriminación literaria»
—Carmen Conde
Y es que hasta la fecha anteriormente mencionada, varias escritoras habían sido propuestas para ocupar un sillón en la academia, pero siempre se habían desestimado sus candidaturas.
No hay más que hacer un poco de memoria para recordar cómo se quedaron a las puertas de ser académicas escritoras como Gertrudis Gómez de Avellaneda, Emilia Pardo Bazán o la lexicógrafa María Moliner.
Sea como fuere, Carmen Conde ingresó en la Real Academia de la Lengua. Para ello contó con el apoyo de figuras como Antonio Buero Vallejo, Guillermo Díaz-Plaja o el jurista Alfonso García Valdecasas. Sobre todo, contó con el del por aquel entonces director de la RAE, Dámaso Alonso.
Como en casi todas las situaciones en esta vida, el ingreso de Conde no estuvo exento de anécdotas, como por ejemplo, cuando la periodista Rosa María Pereda le comentó que tal insigne institución no contaba con aseos de señoras o las dudas de etiqueta que generó su ingreso, los hombres tenían y tienen que leer su discurso vestidos de frac, ¿pero cómo debían vestirse las mujeres?
El hecho es que Carmen Conde entró a leer su discurso acompañada por Gonzalo Torrente Ballester y Manuel Terán. Desde entonces, tan solo once mujeres más han formado parte de la RAE.
Efectivamente, son pocas, que desde 1713 solo hayan sido académicas de número 11 mujeres no es muy alentador, pero seamos optimistas y pensemos que en un futuro próximo habrá más académicas que limpien, fijen y den esplendor a la lengua española en tan ilustre institución.
En cualquier caso, Carmen Conde abrió camino a sus compañeras y ya desde el principio dejó claras sus intenciones:
No pienso ir a la primera reunión con ese volumen del diccionario, especialmente machista. Pero todo se andará. El machismo evidente en la lengua castellana es triste consecuencia de la historia que arrastramos las mujeres españolas.
10. Murió de Alzheimer
A partir de 1982, Carmen Conde comenzó a sufrir los primeros síntomas del Alzheimer, pero esto no evitó que siguiera activa escribiendo, concediendo entrevistas o participando en programas de radio.
El 8 de enero de 1996 fallece en Majadahonda (Madrid) y es enterrada en un nicho familiar junto a su marido y su madre. En septiembre de ese año, redactó su testamento en el que dejaba al ayuntamiento de su ciudad natal, Cartagena, la totalidad de su obra.
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