María Eugenia Vaz Ferreira fue una de las voces destacadas de la literatura uruguaya de comienzos del siglo XX. No llegó a publicar un poemario en vida y su obra más conocida, La isla de los cánticos, apareció de manera póstuma.
Biografía
Poeta, profesora y artista uruguaya, vinculada a la generación del 900 y considerada una de las precursoras de la poesía escrita por mujeres en Uruguay. Contemporánea de Delmira Agustini y Julio Herrera y Reissig, tiene una obra marcada por la soledad, el amor, el dolor, la muerte y una constante reflexión sobre la existencia.
Infancia y formación artística
Nació en Montevideo en el seno de una familia de origen portugués. Fue hija de Manuel Vaz Ferreira y Belén Ribeiro y hermana del filósofo Carlos Vaz Ferreira, una de las figuras fundamentales del pensamiento uruguayo del siglo XX.
Como muchas jóvenes de su época, se educó con profesores particulares y no siguió un programa de estudios reglados. Estudió piano con su tío León Ribeiro y llegó a participar como intérprete en actos públicos entre finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Su formación artística fue, por tanto, mucho más amplia que la literatura. Su archivo conserva documentación relacionada con la escritura, pero también con la música, el dibujo y la pintura.
María Eugenia Vaz Ferreira y la generación del 900
Su nombre quedó asociado a la llamada generación uruguaya del 900, uno de los periodos más fértiles de la literatura del país. Su poesía participó del clima modernista de la época, aunque poco a poco fue adquiriendo una voz cada vez más personal.
Comenzó a dar a conocer sus poemas muy joven. Sus textos circularon en publicaciones culturales de Montevideo como Rojo y Blanco, La Revista Nacional de Literatura y Ciencias Sociales y La Revista, vinculada a Julio Herrera y Reissig.
Sin embargo, mantuvo una relación peculiar con la publicación. Aunque deseaba reunir sus poemas en un libro, no llegó a ver publicado ningún poemario en vida. Durante años, sus composiciones aparecieron en periódicos y revistas o circularon en copias que entregaba a personas de su entorno. Esta circunstancia hizo que buena parte del reconocimiento de su obra llegara después de su muerte.
La poesía de María Eugenia Vaz Ferreira
En su escritura pasa por diferentes etapas. Sus primeras composiciones se acercan al romanticismo y al neorromanticismo, pero más tarde incorpora influencias modernistas y simbolistas, hasta crear una obra más introvertida y metafísica.
En sus versos aparecen de manera recurrente la soledad, el deseo, el sufrimiento, la muerte y la dificultad de alcanzar un amor pleno. El amor suele presentarse como una aspiración difícil de realizar o como una experiencia atravesada por la distancia y la frustración.
Uno de los rasgos más personales de su poesía es precisamente su carácter existencial. Más allá de la musicalidad y el cuidado formal propios del modernismo, Vaz Ferreira llevó sus versos hacia preguntas más profundas sobre el individuo, la muerte, la soledad y el sentido de la existencia.
María Eugenia Vaz Ferreira como profesora
Su actividad intelectual no se limitó a la escritura. En 1913 se incorporó a la Sección de Enseñanza Secundaria y Preparatoria para Mujeres, conocida popularmente como Universidad de Mujeres. Primero trabajó como secretaria y posteriormente ejerció como catedrática de Literatura, permaneciendo aproximadamente una década vinculada a la institución.
Su faceta docente ha quedado en cierta medida eclipsada por su poesía, pero forma parte de una trayectoria desarrollada en un momento en el que las mujeres comenzaban a conquistar una mayor presencia en los espacios educativos y académicos uruguayos.
El teatro de María Eugenia Vaz Ferreira
La poesía fue el centro de su obra, pero no el único género que cultivó. También escribió teatro y varias de sus piezas llegaron al escenario del Teatro Solís de Montevideo. Entre ellas figuran La piedra filosofal, estrenada en 1908; Los peregrinos, en 1909, y Resurrexit, en 1913.
Su archivo personal permite comprobar que sus intereses literarios fueron muy amplios. En él se conservan manuscritos de poesía, teatro, prosa, cuentos, ensayos, apuntes y textos críticos, muchos de ellos con correcciones y diferentes versiones.
La isla de los cánticos
Durante años, María Eugenia Vaz Ferreira pretendió reunir sus poemas en un libro. Entre los títulos que barajó estuvieron Fuego y mármol y Las islas de oro, hasta decidirse finalmente por La isla de los cánticos.
La propia autora seleccionó buena parte de los poemas que debían formar el volumen, pero murió antes de verlo publicado. Tras su fallecimiento, su hermano Carlos Vaz Ferreira se ocupó de completar la edición. Existe cierta discrepancia bibliográfica sobre la fecha exacta de su primera publicación, que algunas fuentes sitúan en 1924 y otras en 1925.
Décadas después apareció La otra isla de los cánticos (1959), preparada a partir de manuscritos inéditos y con intervención editorial de Emilio Oribe.

La isla de los cánticos
Muerte y legado de María Eugenia Vaz Ferreira
María Eugenia Vaz Ferreira murió en Montevideo el 20 de mayo de 1924, con 48 años.
El reconocimiento posterior de su obra la ha situado entre las figuras destacadas de la poesía uruguaya de comienzos del siglo XX. Su nombre aparece ligado al de otras grandes autoras del país, especialmente Delmira Agustini y, ya en una generación posterior, Juana de Ibarbourou.
Además, la conservación de su archivo ha permitido, además, descubrir una figura mucho más amplia que la imagen tradicional de la poeta solitaria. El fondo custodiado en la Quinta Vaz Ferreira reúne manuscritos literarios, correspondencia, fotografías y documentos relacionados con sus diferentes intereses artísticos: literatura, música, dibujo y pintura.
Aunque su obra publicada es relativamente breve, María Eugenia Vaz Ferreira construyó una voz singular dentro de la literatura uruguaya de su tiempo. Su poesía, cada vez más alejada de los convencionalismos y más volcada hacia las preguntas sobre la existencia, contribuyó a abrir camino a otras voces femeninas de la poesía uruguaya del siglo XX.

Cronología de María Eugenia Vaz Ferreira
1875
Nace el 13 de julio en Montevideo (Uruguay).
1894
Comienza a publicar sus poemas en revistas y publicaciones culturales.
1908
Estreno de La piedra filosofal en el Teatro Solís.
1909
Estreno de Los peregrinos.
1913
Estreno de Resurrexit. Este mismo año, se incorpora a la Sección de Enseñanza Secundaria y Preparatoria para Mujeres de la Universidad de la República.
1922
Su estado de salud la obliga a abandonar la enseñanza.
1924
El 20 de mayo fallece en Montevideo (Uruguay).
1924/25
Publicación póstuma de La isla de los cánticos.
1959
Aparece La otra isla de los cánticos, con poemas procedentes de manuscritos inéditos
Obra destacada
Teatro
- La piedra filosofal (1908)
- Los peregrinos (1909)
- Resurrexit (1913)
Poesía
- La isla de los cánticos (1924/1925, póstuma)
- La otra isla de los cánticos (1959, póstuma)
otras poetas uruguayas
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Juana de Ibarbourou
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Delmira Agustini
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Cristina Peri Rossi
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Ida Vitale
