Poeta, escritora y pacifista, Acacia Uceta es autora de una obra marcada por la memoria, el paso del tiempo y su rechazo a la violencia. La Guerra Civil, que vivió siendo niña en Madrid, dejó una profunda huella en su poesía, que nació desde una mirada íntima y, con los años, fue abriéndose hacia los demás y hacia una mayor preocupación social.
Biografía
Acacia Uceta Malo nació en una familia muy vinculada a la cultura y las artes. Su madre, Acacia Malo Peñalver, había estudiado Comercio y enseñaba francés, y su padre, Rafael Uceta Sanz, era dibujante, pintor y decorador.
Su infancia estuvo marcada por la Guerra Civil. En Madrid conoció los bombardeos, el hambre y el miedo de una población que convivía diariamente con la violencia. Aquellos recuerdos no se olvidaron y, años después, se convertirían en temas recurrentes de su poesía.
Estudió dibujo en la Escuela Central de Artes y Oficios, realizó el Bachillerato por libre e ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Sin embargo, sería la escritura, y especialmente la poesía, la que terminaría determinando su trayectoria.
Sus primeros pasos en la poesía
Acacia Uceta comenzó a escribir poesía hacia 1945, aunque todavía tendrían que pasar algunos años antes de que empezara a ser conocida en los ambientes literarios madrileños.
El 12 de mayo de 1950 realizó una de sus primeras lecturas públicas en Versos a medianoche, la tertulia que reunía a escritores y poetas en el madrileño Café Varela. También participó en Versos con faldas, la tertulia poética de mujeres en la que coincidió con autoras como Gloria Fuertes, Adelaida Las Santas y María Dolores de Pablos.
En una época en la que las escritoras todavía tenían más dificultades para hacerse un hueco en los ambientes literarios, aquellas tertulias se convirtieron en importantes lugares de encuentro, lectura y difusión de sus obras.
Al mismo tiempo, Uceta comenzó a publicar sus poemas en revistas como Poesía Española, Rocamador y Álamo.
La obra poética de Acacia Uceta
Su primer poemario, El corro de las horas, apareció en 1961. En sus páginas encontramos ya algunas de las preocupaciones que acompañarían a la autora durante buena parte de su trayectoria: el paso del tiempo, la existencia, la memoria y la búsqueda de respuestas ante las grandes preguntas de la vida.
Con los años, aquella mirada íntima fue abriéndose progresivamente hacia una dimensión más colectiva. La guerra, el sufrimiento, la solidaridad y la paz y fueron, poco a poco, incorporándose a una poesía cada vez más atenta al mundo que la rodeaba.
En 1967 publicó Frente a un muro de cal abrasadora y recibió una pensión de la Fundación Juan March para trabajar en Detrás de cada noche, que vería la luz en 1970.
Después llegarían libros como Al sur de las estrellas, Cuenca, roca viva e Íntima dimensión. En 1981 recibió, además, una ayuda a la creación literaria del Ministerio de Cultura relacionada con la preparación de esta última obra.
En 1987 publicó Árbol de agua en la colección Adonais, una de las obras más relevantes de su trayectoria. En sus páginas, su poesía adquiere una dimensión más espiritual y universal, sin abandonar algunos de los temas que habían acompañado su escritura desde sus primeros libros.
Acacia Uceta estuvo vinculada a la Generación de los 50, aunque algunos estudios sitúan su obra en una promoción poética posterior, más concretamente con poetas de los años cincuenta y sesenta.
Acacia Uceta y Cuenca
Aunque nació y murió en Madrid, Cuenca terminó convirtiéndose en otro de los grandes escenarios de su vida y de su literatura. Su relación con la ciudad estuvo estrechamente vinculada a su marido, el escritor y periodista conquense Enrique Domínguez Millán.
El paisaje, la arquitectura y la identidad de Cuenca aparecen en distintos momentos de su producción. A la ciudad dedicó obras como Cuenca, roca viva y Calendario de Cuenca.
Su implicación con la vida cultural castellano-manchega fue mucho más allá de la literatura. Fue fundadora y vicepresidenta de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha y formó parte de la Real Academia Conquense de Artes y Letras.
Ingresó en esta institución el 30 de noviembre de 1987 con el discurso Luz, equilibrio y asimetría de Cuenca.
Una mujer en la vida cultural española
La presencia de Acacia Uceta en la cultura española fue mucho más allá de sus libros. Durante doce años estuvo al frente de la sección de Literatura del Ateneo de Madrid, institución con la que mantuvo una estrecha relación.
Tampoco se limitó a la poesía. Escribió narrativa, ensayo, crítica literaria y artículos periodísticos. Entre sus trabajos destaca el estudio que dedicó a Ernestina de Champourcin, publicado en 2002 con el título Ernestina de Champourcin, la voz femenina del 27.
A todo ello se sumó un compromiso social que estuvo muy presente tanto en su vida como en su literatura. Uceta defendió el pacifismo y mostró una especial preocupación por quienes sufrían la guerra, la persecución y la injusticia.
Últimos años y legado
Acacia Uceta falleció en Madrid el 10 de diciembre de 2002, a los 77 años.
En 2004 aparecieron de manera póstuma Memorial de afectos y Calendario de Cuenca y, una década más tarde, en 2014, se publicó Poesía completa, con prólogo de Jesús Hilario Tundidor.
Íntima y reflexiva en sus comienzos, la poesía de Acacia Uceta fue abriéndose poco a poco hacia los demás. La memoria, los afectos, la paz y el rechazo a la violencia atraviesan buena parte de su obra. Recuperarla hoy significa también devolver a Acacia Uceta el lugar que merece entre las voces femeninas de la poesía española del siglo XX.
Cronología de Acacia Uceta
1925
Nace en Madrid el 28 de mayo.
1936-1939
Vive la Guerra Civil en Madrid. Los bombardeos, el hambre y el sufrimiento de la población dejarán una profunda huella en su obra.
1940
Durante esta década, estudia dibujo y se forma en la Escuela Central de Artes y Oficios y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.
1945
Comienza a escribir poesía.
1950
Realiza una lectura poética en la tertulia Versos a medianoche del Café Varela.
1950
Durante esta década, participa en tertulias literarias como Versos con faldas y Adelfos y publica en diferentes revistas.
1961
Publica su primer poemario, El corro de las horas.
1962
Aparece la novela corta Quince años.
1967
Publica Frente a un muro de cal abrasadora y Una hormiga tan solo. Recibe una pensión de la Fundación Juan March.
1970
Publica Detrás de cada noche.
1976
Aparece Al sur de las estrellas.
1980
Durante esta década, publica Cuenca, roca viva e Íntima dimensión y continúa consolidando su trayectoria poética.
1981
Recibe una ayuda a la creación literaria del Ministerio de Cultura.
1987
Publica Árbol de agua y Madrid, único y múltiple. El 30 de noviembre ingresa en la Real Academia Conquense de Artes y Letras.
2002
Publica su estudio sobre Ernestina de Champourcin. Fallece en Madrid el 10 de diciembre.
2004
Se publican póstumamente Memorial de afectos y Calendario de Cuenca.
2014
Aparece Poesía completa, que reúne su producción poética.
Obra destacada
Novela
- Quince años (1962), novela corta
- Una hormiga tan solo (1967)
Poesía
- El corro de las horas (1961)
- Frente a un muro de cal abrasadora (1967)
- Detrás de cada noche (1970)
- Al sur de las estrellas (1976)
- Cuenca, roca viva (1980/1981)
- Íntima dimensión (1983/1984)
- Árbol de agua (1987)
- Memorial de afectos (2004, póstumo)
- Calendario de Cuenca (2004, póstumo)
- Poesía completa (2014)
Periodismo
- Madrid, único y múltiple. 21 crónicas periodísticas (1987)
Ensayo y crítica literaria
- Ernestina de Champourcin, la voz femenina del 27 (2002)
otras poetas de versos con faldas
-

Carmen Barberá
-

Stella Corvalán
-

Mayda Antelo
-

Eva Cervantes
