Luisa de Medrano

Luisa de Medrano es una de las grandes humanistas del Renacimiento español, admirada por su dominio del latín y por enseñar públicamente en la Salamanca del siglo XVI.

Luisa de Medrano Bravo de Lagunas Cienfuegos

9 de agosto de 1484, Atienza (España)

1527

Luisa de Medrano

Humanista, latinista y escritora del Renacimiento, Luisa de Medrano consiguió acceder a espacios intelectuales vetados a las mujeres. Admirada por sus contemporáneos, su figura cayó posteriormente en el olvido y ha sido recuperada por investigaciones que intentan separar los hechos documentados de la leyenda construida alrededor de su vida.

Biografía

Luisa de Medrano, conocida también como Lucía de Medrano, nació en Atienza en 1484, en el seno de una familia noble vinculada a la corte de Isabel I de Castilla. Su nombre ha quedado unido a la Universidad de Salamanca y a una generación excepcional de mujeres cultas que, en pleno Renacimiento, lograron acceder a espacios intelectuales reservados exclusivamente a los hombres.

Fue hija de Diego López de Medrano y Magdalena Bravo de Lagunas. Su familia mantenía importantes vínculos políticos con la monarquía. Tanto su padre como su abuelo murieron luchando en Granada; después de esto, Isabel la Católica se hizo cargo de la viuda y de la educación de sus hijos.

Esta circunstancia permitió a Luisa recibir una formación excepcional para una mujer del siglo XV. El humanismo había abierto un pequeño resquicio por el que algunas mujeres de las clases más privilegiadas pudieron acercarse al conocimiento. Jóvenes pertenecientes a la nobleza estudiaron lenguas clásicas, filosofía, literatura y otras disciplinas humanísticas. Fueron las conocidas como puellae doctae —las «jóvenes doctas»—, un reducido grupo al que pertenecieron también Beatriz Galindo, la Latina, y Francisca de Nebrija, entre otras.

Luisa de Medrano: una mujer enseñando en la Salamanca del siglo XVI

La fama de Medrano se debe, sobre todo, a su extraordinario dominio del latín y a su actividad intelectual vinculada a la Universidad de Salamanca.

Uno de los documentos fundamentales para reconstruir su historia procede de Pedro de Torres, vinculado a la universidad salmantina. En su Cronicón dejó anotado que el 16 de noviembre de 1508 «la hija de Medrano» leyó desde la Cátedra de Cánones. Luisa tendría entonces alrededor de veinticuatro años.

A comienzos del siglo XVI, que una mujer pronunciara públicamente una lección académica era prácticamente una anomalía. Porque el mundo universitario era un terreno exclusivamente masculino.

Durante mucho tiempo, este y otros testimonios nos llevaron a pensar que Luisa de Medrano podría haber sido la primera catedrática universitaria de España. Sin embargo, las investigaciones más recientes aconsejan ser prudentes. Existen pruebas de su presencia y de sus intervenciones académicas en Salamanca, pero no puede asegurarse que ocupara una cátedra tal y como se entiende en la actualidad.

Una intelectual admirada por sus contemporáneos

Otro de los testimonios sobre Medrano procede del humanista italiano Lucio Marineo Sículo, quien dejó constancia de la profunda impresión que le causaron su cultura, su elocuencia y su dominio del latín.

Marineo, en De Rebus Hispaniae Memorabilibus, afirma haberla escuchado hablar y explicar en público libros latinos en Salamanca. Sus palabras permiten hacerse una idea de la reputación intelectual que Medrano alcanzó entre algunos de los humanistas de su tiempo.

Pero no eran únicamente sus conocimientos los que despertaban admiración. También sorprendía que fuera una mujer quien poseyera semejante formación. Aquello que en un hombre culto podía considerarse digno de elogio, en una mujer de comienzos del siglo XVI se percibía como algo extraordinario.

Luisa o Lucía: una identidad rodeada de interrogantes

Hasta su nombre plantea problemas. La tradición historiográfica la ha conocido mayoritariamente como Luisa de Medrano, pero algunas de las fuentes conservadas que se refieren a esta humanista emplean el nombre de Lucía. De ahí que exista también un debate en torno a la identificación de Luisa de Medrano Bravo de Lagunas con la Lucía de Medrano mencionada en determinados testimonios de la época.

Lamentablemente, tampoco conservamos su producción literaria. Las referencias posteriores hablan de su erudición y de sus capacidades como escritora y latinista, pero sus posibles obras poéticas y filosóficas no han llegado hasta nosotros. La documentación sobre su vida es igualmente escasa. Se habla de que habría muerto antes de finales de 1527, porque a finales de ese año su madre la mencionó en su testamento como fallecida.

Del prestigio al olvido

Resulta especialmente significativo que una mujer admirada por humanistas de su época terminara convertida, siglos después, en una figura prácticamente desconocida.

Su nombre, sin embargo, nunca desapareció por completo. Diferentes estudiosos recuperaron su historia a lo largo de los siglos y, en 1935, la investigadora alemana Thérèse Oettel le dedicó un estudio. Desde entonces, distintos trabajos han tratado de separar las certezas de las interpretaciones y leyendas construidas alrededor de Medrano.

En las últimas décadas se ha producido una recuperación institucional de su memoria. Desde 2015, el Salón de Claustros de las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca lleva su nombre, y ese mismo año se creó en Castilla-La Mancha un premio internacional de igualdad de género dedicado a Luisa de Medrano.

La figura de esta humanista también ha despertado el interés de la literatura. Su vida sirve de inspiración a dos novelas históricas: La cátedra de la calavera, publicada por Margarita Torres en 2010, y La catedrática, de María López Villarquide, aparecida en 2018.

La historia de Luisa de Medrano continúa planteando muchos interrogantes, pero precisamente ahí reside parte de su interés. Su trayectoria demuestra que algunas mujeres consiguieron hacerse un hueco en la cultura humanista del Renacimiento, aunque fuera de manera excepcional. Sin embargo, también demuestra lo difícil que resulta reconstruir sus vidas siglos después, cuando las fuentes son escasas, se contradicen o, sencillamente, dejaron de considerarlas dignas de ser recordadas.

La catedrática Luisa de Medrano

La cátedra de la calavera Luisa de Medrano

Cronología de Luisa de Medrano

1484

Nace en Atienza (Guadalajara), en el seno de una familia noble vinculada a la corte de Isabel la Católica.

1508

Con apenas 24 años, imparte una lección desde la Cátedra de Cánones vinculada a la Universidad de Salamanca.

1511

Luis de Medrano, considerado por algunas fuentes hermano de Luisa, es elegido rector de la Universidad de Salamanca.

1527

Fallece Luisa de Medrano; en el testamento de su madre de finales de ese año aparece mencionada como ya fallecida.

2015

Se crea el Premio Internacional de Castilla-La Mancha a la Igualdad de Género «Luisa de Medrano».

2015

El Salón de Claustros de las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca pasa a llevar su nombre.

2022

Se conmemora el 538.º aniversario de su nacimiento con un doodle, que contribuye a divulgar internacionalmente su figura.

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Patricia Hidalgo

Fundadora de Con Letra de Mujer, es filóloga, profesora de español para extranjeros, madrileña, feminista y apasionada de la literatura.

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