Marcia Belisarda fue una poeta española del Siglo de Oro cuya verdadera identidad permaneció durante siglos rodeada de incógnitas. Tras aquel nombre literario se encontraba María Fernández López, conocida como sor María de Santa Isabel, monja de las Comendadoras de Santiago de Toledo.
Su extensa producción poética, conservada principalmente en manuscritos, permite recuperar una de las voces femeninas más interesantes de la literatura española del siglo XVII.
Biografía
María Fernández López nació probablemente hacia 1613 en Ajofrín, Toledo, en el seno de una familia de cierta posición económica. Las investigaciones realizadas para conocer su identidad han localizado diversos documentos que confirman que era hija de Marcos Fernández e Isabel López.
Por parte de su madre, la familia estaba vinculada al gremio de los tejedores de paño de Ajofrín. Su abuelo, Diego López de Gálvez, ocupó una posición destacada dentro de este oficio.
No sabemos con detalle la formación que recibió durante su infancia y juventud, pero la calidad de su escritura manuscrita y el conocimiento literario que revela su obra nos permiten deducir que recibió una educación cuidada para una mujer de su época.
En 1625 ingresó en el convento de Santa Fe de Toledo, perteneciente a las Comendadoras de Santiago. Este dato resulta especialmente importante porque durante mucho tiempo se creyó que Marcia Belisarda había profesado en el convento de la Concepción Francisca de Toledo. La confusión se debía, entre otras razones, a la presencia en sus poemas de composiciones dedicadas a Beatriz de Silva, fundadora de la Orden de la Inmaculada Concepción.
Las investigaciones de Martina Vinatea Recoba cambiaron esa interpretación. El estudio de los archivos toledanos sacó a la luz documentos relacionados con una religiosa llamada María de Santa Isabel perteneciente a las Comendadoras de Santiago, entre ellos un expediente de limpieza de sangre y una obra manuscrita dedicada a la vida de otra religiosa del convento.
La comparación paleográfica entre los documentos permitió establecer una sólida relación entre aquella María de Santa Isabel y la autora que firmaba sus versos como Marcia Belisarda.
Marcia Belisarda, una identidad literaria
El seudónimo Marcia Belisarda es una de las claves para comprender la conciencia literaria de la autora. No parece haber sido simplemente una firma ocasional, sino el nombre bajo el que quiso construir su identidad como poeta.
El manuscrito que reúne buena parte de sus versos se conserva en la Biblioteca Nacional de España, con la signatura Mss. 7469. Se sabe que la colección fue concebida como un conjunto organizado y estuvo acompañada por textos preliminares y elogios, lo que revela una clara conciencia de autoría y la intención de que la obra circulara más allá del ámbito estrictamente privado.
Este hecho permite situar a Marcia Belisarda dentro de una realidad poco conocida de la literatura del siglo XVII: la de las mujeres que encontraron en los conventos espacios para leer, escribir e intercambiar textos.
Los conventos podían convertirse en auténticos lugares de creación intelectual. Allí circulaban manuscritos, se componían versos para celebraciones y ceremonias y se compartían textos tanto dentro de la comunidad como fuera de ella. Y precisamente, la obra de Marcia Belisarda se inscribe en esta cultura literaria conventual, aunque su poesía transciende más allá del ámbito religioso.
Una poeta prolífica del Siglo de Oro
Marcia Belisarda cultivó una notable variedad de formas poéticas. Escribió romances, sonetos, décimas, villancicos, glosas, letrillas, octavas, elogios y composiciones destinadas al canto, entre otras formas características de la poesía barroca.
Su producción, de la cual se conservan cerca de 150 poemas, alterna asuntos religiosos con poemas profanos, amorosos, humorísticos y circunstanciales. Esta diversidad nos habla de una escritora familiarizada con las convenciones literarias de su tiempo y capaz de desenvolverse tanto en registros solemnes como burlescos.
Algunos poemas muestran además una mirada irónica sobre las relaciones entre hombres y mujeres y una personalidad literaria poco dispuesta a aceptar una posición de inferioridad.
Entre sus textos más conocidos se encuentra el Romance melancólico, composición en la que habla del sufrimiento y la imposibilidad de expresar plenamente los sentimientos. También destaca su Romance burlesco, donde utiliza el humor y la sátira para referirse a la relación con los hombres y a la pérdida de independencia que implica el matrimonio para las mujeres.
Poesía religiosa y vida conventual
Una parte importante de su producción está relacionada con santos, festividades religiosas, ceremonias y acontecimientos de la vida conventual. La presencia recurrente de Santiago en sus poemas se convirtió precisamente en una de las pistas que ayudaron a relacionar a la escritora con las Comendadoras de Santiago.
Algunas de sus composiciones fueron escritas para ser cantadas. Existen testimonios de textos suyos interpretados en contextos religiosos, lo que demuestra que sus versos no quedaron necesariamente encerrados en el manuscrito personal de la autora.
Su poesía muestra también la conexión entre los conventos y la cultura literaria del Barroco. Las religiosas escribían para celebraciones, profesiones, fiestas litúrgicas y acontecimientos de la comunidad, pero también participaban de las tendencias estéticas de la literatura de su tiempo.
En la obra de Marcia Belisarda se han identificado, por ejemplo, imágenes y recursos relacionados con el culteranismo, prueba de su familiaridad con las principales corrientes poéticas del Siglo de Oro.
Marcia Belisarda, una autora que quiso ser leída
Uno de los aspectos más interesantes de Marcia Belisarda es la forma en que reunió y organizó sus poemas. El conjunto manuscrito conservado en la Biblioteca Nacional no parece una simple recopilación casual de versos, sino una obra organizada y preparada para una posible circulación editorial.
Aunque el poemario no llegó a publicarse en vida de su autora, todo indica que Marcia Belisarda se reconocía a sí misma como escritora y que deseaba que sus versos circularan.
Este hecho adquiere especial importancia si tenemos en cuenta las dificultades que encontraron muchas mujeres de la Edad Moderna para acceder a la imprenta. Muchas escritoras dejaron obras que sobrevivieron únicamente en manuscritos, archivos familiares o fondos conventuales y que permanecieron durante siglos fuera de las historias tradicionales de la literatura.
La historia de Marcia Belisarda constituye precisamente un ejemplo de esa invisibilidad y posterior recuperación.
La verdadera identidad de Marcia Belisarda
Durante mucho tiempo apenas se conocían datos fiables sobre la autora. Se sabía que Marcia Belisarda era una religiosa toledana llamada María de Santa Isabel, pero existían dudas sobre su identidad concreta y sobre el convento al que pertenecía.
La investigación en los archivos de Toledo permitió reconstruir su biografía a partir de diferentes indicios documentales.
Uno de los hallazgos fundamentales fue una Vida de la venerable madre María Bautista, escrita por una religiosa llamada María de Santa Isabel y fechada en 1664. El manuscrito se conserva en el archivo de las Comendadoras de Santiago.
La comparación de su escritura con la del poemario conservado en la Biblioteca Nacional mostró importantes semejanzas. A ello se sumaron el expediente relacionado con su ingreso en el convento, las referencias internas presentes en sus poemas y otros testimonios documentales.
La suma de estas pruebas permitió identificar a la poeta como María Fernández López, natural de Ajofrín y miembro de las Comendadoras de Santiago de Toledo.
Los últimos años de María de Santa Isabel
En 1664, aproximadamente un año antes de morir, María de Santa Isabel terminó la Vida de la venerable madre María Bautista, una obra en prosa que hablaba de una religiosa de su comunidad.
El texto amplía considerablemente la imagen que tenemos de ella. Marcia Belisarda no fue únicamente poeta, sino también prosista y biógrafa dentro de la tradición de la escritura conventual femenina.
La documentación estudiada sitúa su muerte en diciembre de 1665, después de varias décadas de vida religiosa en Toledo.
Su trayectoria quedó durante siglos parcialmente escondida tras el seudónimo y las atribuciones erróneas sobre su comunidad religiosa. El trabajo de recuperación documental ha permitido devolver nombre, contexto y biografía a una escritora que formó parte activa de la cultura literaria del Barroco español.
El legado de Marcia Belisarda
La importancia de Marcia Belisarda no reside únicamente en la cantidad de poemas que dejó, sino también en lo que su obra revela acerca de la autoría femenina en el Siglo de Oro.
Su trayectoria recuerda que los conventos no fueron exclusivamente espacios religiosos. Para algunas mujeres también representaron lugares de lectura, formación, escritura e intercambio cultural en una época en la que el acceso femenino a otros ámbitos intelectuales era muy limitado.
Marcia Belisarda escribió poesía religiosa y profana, utilizó el humor, habló del amor y del desengaño y participó de las formas literarias propias del Barroco. Además, reunió cuidadosamente sus composiciones y construyó una identidad literaria propia.
La recuperación de su nombre gracias a manuscritos y documentos conservados durante siglos demuestra hasta qué punto la historia de la literatura sigue necesitando volver a los archivos para recuperar a escritoras que quedaron fuera del canon.
Hoy podemos leer a Marcia Belisarda, María Fernández López o sor María de Santa Isabel como tres nombres pertenecientes a una misma mujer: una autora que escribió en el corazón del siglo XVII y cuya obra permite ampliar nuestra visión de las escritoras del Siglo de Oro.
Cronología de Marcia Belisarda
1613
Nace en Ajofrín (Toledo). María Fernández López nace probablemente hacia 1613 en Ajofrín. Era hija de Marcos Fernández e Isabel López.
1625
Ingresa en el convento de Santa Fe de Toledo
1630-1650
Desarrolla su obra poética. Durante estos años escribe romances, sonetos, décimas, villancicos, glosas, letrillas y otras composiciones religiosas y profanas. Se conservan cerca de 150 poemas atribuidos a la autora.
1664
Escribe Vida de la venerable madre María Bautista
1665
En diciembre, fallece en Toledo, después de aproximadamente cuarenta años de vida religiosa en las Comendadoras de Santiago.
ss. XVII-XX
Su identidad queda prácticamente olvidada. Su producción permanece fundamentalmente manuscrita y durante siglos existen dudas sobre quién se encontraba detrás del nombre de Marcia Belisarda y sobre el convento al que perteneció.
s. XXI
Las investigaciones reconstruyen su identidad. Las investigaciones, especialmente las desarrolladas por Martina Vinatea Recoba, permiten establecer una sólida identificación entre Marcia Belisarda, sor María de Santa Isabel y María Fernández López, natural de Ajofrín.
Obra destacada
Poesía profana, amorosa y burlesca
- Romance melancólico (c. 1640-1646)
- Romance burlesco (c. 1640-1646)
- Romance de un cortesano (c. 1640-1646)
- Soneto trovando uno de Lope de Vega muy celebrado (c. 1640-1646)
- Soneto a consonantes forzosos (c. 1640-1646)
- Soneto burlesco (c. 1640-1646)
- Décimas a instancia de una monja toledana (c. 1640-1646)
- Décimas escritas muy de prisa (c. 1640-1646)
- Décimas apoyando que los celos declarados son… (c. 1640-1646)
- Billete de chanza a unas que me llamaban su galán (c. 1640-1646)
- Letra humana (c. 1640-1646)
- Letra para cantada (c. 1640-1646)
Poesía religiosa
- Al Evangelista San Juan (c. 1640-1646)
- Al Señor Santiago (c. 1640-1646)
- A Santa Clara (c. 1640-1646)
- A la Natividad de Cristo (c. 1640-1646)
- Ensalada de Navidad (c. 1640-1646)
- A Santa Teresa (c. 1640-1646)
- A la Concepción de Nuestra Señora (c. 1640-1646)
- A Santa Catalina de Siena (c. 1640-1646)
- A la Soledad de Nuestra Señora (c. 1640-1646)
- Villancico de Navidad (c. 1640-1646)
- Romance al Niño Perdido (c. 1640-1646)
- A la venida del Espíritu Santo (c. 1640-1646)
Poesía laudatoria y circunstancial
- A la profesión de doña Petronila de la Palma (c. 1640-1646)
- Alabando las novelas de don P. de Paravicino (c. 1640-1646)
- Soneto para una novela (c. 1640-1646)
- Décimas para una novela (c. 1640-1646)
- A la arrebatada y lastimosa muerte de doña Ana de Briones (c. 1640-1646)
Obra poética reunida
- Poesías (c. 1640-1646, manuscrito). El manuscrito original se conserva en la Biblioteca Nacional de España con la signatura Mss. 7469. Semantic Scholar PDFs
- Obra poética completa (2015, edición moderna preparada por Martina Vinatea)
Prosa religiosa y biográfica
- Vida de la venerable madre María Bautista (1664)
- El manuscrito se conserva en el archivo de las Comendadoras de Santiago de Toledo.
una autora nos lleva a otra
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Luisa de Medrano
-

Beata Ana de San Bartolomé
-

Ana Caro
-

Santa Teresa de Jesús
